Más de un tercio de los 12 millones de ciudadanos de Sur Sudán están desplazados, y más de la mitad de la población se ve afectada por la crisis en el país. Desde que comenzó el conflicto en 2013, las oleadas de violencia, las masacres a la población civil y las guerras han sido constantes. Sudán, Etiopía, Kenia y Uganda son las principales vías de escape de quienes han conseguido cruzar las fronteras. No obstante, más de la mitad de los desplazados por el conflicto en Sudán del Sur ha buscado seguridad en otras zonas del país menos afectadas por la violencia, convirtiéndose en desplazados internos.
Actualmente, hay casi 2 millones de desplazados internos, el 85% de los cuales son mujeres y niños que necesitan ayuda humanitaria urgente. La situación política y de seguridad en el país sigue siendo inestable y persisten los conflictos armados, así como los asesinatos, los secuestros, las violaciones y un estado general de anarquía. ACNUR está atendiendo a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad a causa de la emergencia en curso y dando respuesta a las necesidades básicas.
Actualmente, los litros de agua disponibles diariamente por persona se encuentran entre 14 y 18, siendo el estándar por persona y día de 20 litros. Las comunidades de acogida observan que el suministro de agua en los campos es mejor que el suyo propio, lo que crea tensiones y hace necesario prestar más apoyo a las comunidades de acogida. También hay escasez de herramientas para la construcción de letrinas, el drenaje es deficiente y el jabón es escaso.