A pesar de que la tasa de supervivencia sea superior al 85%, el cáncer de mama es el cáncer más frecuente en el todo el mundo, superando a colon y pulmón en cifras globales. En España, en 2022 hubo más de 34.000 nuevos casos de este tipo de cáncer, encabezando la lista en personas jóvenes menores de 34 años, por encima de la leucemia.
Afrontar un diagnóstico de cáncer de mama supone un reto vital que afecta a todos los planos en la vida de una mujer: personal y laboral.
El cáncer de mama provoca en las mujeres afectadas un gran impacto anímico y respuestas emocionales generalmente asociadas con aspectos de feminidad, sexualidad, maternidad, imagen corporal e identidad femenina:
- Alteraciones y cambios en la imagen corporal (mastectomía y/o tumorectomía), también derivados de la asimetría con la otra mama.
- Baja autoestima e impacto en el autoconcepto derivado de la situación previa. Cambios en el autoconcepto (feminidad) y la identidad personal.
- Problemas o limitaciones en las relaciones sexuales relacionados tanto con los problemas
previos como con la menopausia precoz en muchos casos. - Dificultades en las relaciones de pareja, sociales, familiares (cambio de roles, dificultad para manejar el día a día) y laborales.
- Miedo al futuro y a la recaída.
- Cambio en sus valores vitales y planes de futuro (ej. Problemas de fertilidad debido a la menopausia anticipada).
Pero además, tras el diagnóstico surgen otro tipo de necesidades psicológicas (malestar emocional, sintomatología depresiva, etc) y sociales (pérdida del empleo, reducción de ingresos, aumento de gastos médicos, etc).
Por todo esto, desde la Asociación se ofrecen ayudas sociales como accesibilidad a productos de apoyo (material ortoprotésico, préstamo de pelucas…), ayudas económicas, servicios de asistencia o pisos y residencias; así como la posibilidad de recibir ayuda psicológica gratuita para pacientes y familiares.